Una pequeña reflexión sobre turismo, trabajo y clasismo. Invita a pensar sobre la explotación y el servilismo asociado a las vacaciones. Entretenido, sencillo de leer, cita a muchos otros libros sobre estos temas y alguna frase deja huella. Critica al patriarcado, las dobles jornadas, el neoliberalismo, la cultura del ajetreo, los coaches de autoayuda masculinizada que ahora abundan, etc. Cita testimonios reales de trabajadores/as del sector que no son sorprendentes pero si reveladores. Es terrible que tengamos entendidos los viajes como algo de mejores personas y de clase alta, ya que nos evadimos explotando a otras personas por unos días sin preguntarnos nada al respecto. Una pena que cuele un concepto de la doctrina Q y caiga en el falso masculino genérico. ¨¿quién trabaja cuando estamos de vacaciones?¨ ¨La promesa no es que ustedes pueden experimentar un gran placer, sino que lo van a experimentar¨ ¨No podemos esperar que toda la comunidad local de un destino...