Un manual sencillo y práctico que busca romper con el estigma de la madrastridad. Narrado en un lenguaje cercano y ameno, aunque desgraciadamente cae mucho en el falso masculino genérico, aún cuando el tema son las mujeres. Parece priorizar los sentimientos de ellos y no de ellas, justificándolos por actitudes espantosas como llamarlas locas, exageradas o sin juzgar cuando intentan aprovecharse de su labor domestica gratuita. Se centra en las relaciones heterosexuales donde el hombre es quien tiene hijos de un matrimonio previo, lo cual juega en ventaja para ellos. Profundiza en el mito del amor todo poderoso y como es una trampa para las mujeres que deciden emprender un proyecto de familia enlazada. Promueve marcar límites sanos, evitar la sobrecarga emocional y tomar un papel activo en las negociaciones. Escrito en forma de diario, incluye ejercicios prácticos, cuestionarios, reflexiones e ilustraciones.
Anima a apreciar los aprendizajes, disfrutar de la pareja y el nuevo rol en la familia. Aunque los justifica en exceso a ellos, deja pasar muchas red flags tanto en los testimonios como en los consejos. En varios de ellos se aprovechan de ellas para asumir la crianza disfrazándolo de coparentalidad, que es buscar chacha gratis y de solventar los gastos de sus hijos e hijas. Mientras ellos se aprovechan del dinero de ellas y las obligan a ceder sus espacios, siguen el patrón de padre ausente que no está mal visto, mientras que a ellas se les exige de todo mientras se les demoniza como la madrastra malvada falsamente. además de minimizarlas a ellas sobre ellos y sobre todo a sus sentimientos. Es bastante interesante lo de la rabia acumulada y como afecta sus vidas. La idea es buena, pero a la ejecución le falta mucha perspectiva feminista, leyéndolo con las gafas moradas puede servir para entablar un debate interesante.
¨Por muy preparada que vayas, el golpe de realidad va a llegar en algún momento, pero queremos que te pille con los pies en la tierra para que puedas encajarlo¨
¨Quiérelos y cuídalos como una madre pero no pretendas ocupar ese lugar¨
¨La madrastridad es un rol literalmente imposible¨
¨La sensación de no tener voz en casa es una de las que más malestar te puede llegar a causar como madrastra y además, dificulta mucho la relación con los hijos de tu pareja¨
¨ El amor no es un superpoder que trasforma la familia enlazada en una familia nuclear¨
¨Cuando te sientes mal, insegura y pequeña, es normal que la reacción visceral que te nazca sea la de contraatacar¨
¨No alimentes el drama escuchándolo, no lo fomentes comentándolo, no lo sostengas observándolo¨

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