Una novela sobre el duelo, el enamoramiento y el maltrato silencioso. No toda la violencia se compone de gritos y golpes, muchas veces es sutil, se va abriendo camino para convertirse en una trampa de la que es muy difícil escapar. Explora las señales que no debemos pasar por alto en una relación amorosa, sobre todo cuando parte de la desigualdad absoluta. También reflexiona sobre la amistad, el deseo, los celos, la culpa, TCA y la desesperanza. No es una historia nueva, pero si es mucho más habitual de lo que pensamos. La forma de describir las emociones es una belleza, que logra agobiar y maravillar a la vez.
Ver a la protagonista adentrarse en esta relación es como ver a una amiga caer poco a poco en un pozo sin fondo. Una pena que normalice ver nopor y cite a J. Butler como feminista cuando es todo lo contrario. No es un libro para todo el mundo, remueve muchas emociones pero es imprescindible que hablemos de estos temas, que nunca más tengan la comodidad de nuestro silencio. El final es realista pero esperaba algo más emocionante. (248 pág)
¨No sabíamos que hacer con tanto dolor en los pulmones¨
¨A veces era bruto, pero nunca egoísta, no tenía prisa, siempre me admiraba con calma¨
¨¿Cuánto hay que perder para no tener nada?¨
¨Nadie ponía un pero y a mí se me mezclaba la adrenalina con la calma¨
¨La primera vez que lloré por él, aprendí que llorar tenía un castigo: el silencio¨
¨Soñarás que siempre será primavera y que no tendrás que llorar como los adultos¨
¨Me quería tan rápido y con tanta fuerza que a mí me daba la risa y no me daba tiempo a escribir ni a leer ni a escuchar música, porque todo era amor amor amor y planes para alargar el amor¨
¨Me quedaba atrás y no sabía ni en qué¨
¨Mi cuerpo se agrietaba y no podía seguirle el ritmo¨
¨Estaba tan rota que no tenía fuerzas para crujir ni un poco más¨
¨Entérate, a los problemas solo les importa morderte las sienes¨
¨Quería que me quisiera¨
¨Su voz dulce, sus gestos agrios¨
¨Los días se metían garganta abajo, como una endoscopia y no sabía que tenía que hacer o si tenía algo que hacer¨
¨Me concentraba tanto en ser guapa que me dolía detrás de las orejas¨
¨Se me desangraban las palabras que no era capaz de decirle¨
¨Mi forma de estar contenta era seguir buscando caminos para la huida¨
¨Que el silencio en una casa es como dejarse el gas abierto¨
¨Sabrás que lo que se acaba, se acabó mucho antes y no se acabará del todo hasta tiempo después¨
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