Una exploración macabra de la mirada narrada en forma de cozy crime con toques de horror contemporáneo. Las descripciones son gráficas, pero no llegan a ser en extremo desagradables, sino más bien juveniles. Recuerda un poco más a V. Feito que a M. Enríquez o A. Bazterrica. Habla sobre maltrato, sumisión, alucinaciones, pesadillas, explora el sexismo, el racismo, el clasismo, la sororidad, la venganza, la infidelidad y las relaciones familiares madre-hija. Las descripciones de comida y las experiencias sensoriales son protagonistas de la historia.
No es una lectura para todo el mundo y tampoco es una novela policiaca ya que deja muchos cabos sueltos en los crímenes, pero es tan entretenida y con un estilo tan sencillo de seguir que se disfruta igual. Su protagonista es compleja, contradictoria, no es perfecta en lo absoluto, es una adolescente en plena crisis existencial llevada al extremo. Tiene giros interesantes y aunque el final es un poco abrupto, es bastante inesperado y reconfortante. Una lectura interesante para el verano o para superar el bloqueo lector.
¨Hay cosas de las que una no puede escapar nunca¨
¨Hay hambre en su mirada, como si fuéramos su presa¨
¨Al final, todo el mundo te deja¨
¨Me entusiasma y me aterroriza al mismo tiempo saber que estoy siendo observada¨
¨Por lo menos podemos sentirnos solas estando juntas¨
¨Debe de ser agradable estar convencido de que no corres ningún peligro y que no te preocupe ir solo de noche o meterte en el peor coche posible¨
¨Todo es blanco, una quemazón cegadora, ya no puedo ignorar mi hambre¨
¨Los martillazos de mi corazón son tan ruidosos que acallan todos los pensamientos que habitan en mi cabeza¨
¨Si se disolviera en el aire, no me sorprendería¨
¨A los tontos no les duran los ojos¨
Comments
Post a Comment